La IA recibió el golpe más duro de toda su historia

La inteligencia artificial entra en una etapa nueva: ya no alcanza con preguntarnos qué puede hacer, también tenemos que preguntarnos con qué datos fue entrenada, bajo qué reglas y con qué responsabilidades. A partir del caso Anthropic, la empresa detrás de Claude, que aceptó pagar US$1.500 millones por el uso de libros pirateados, la conversación con Somos Rosario abre una discusión clave para el futuro de la IA: innovación y ética no pueden correr por carriles separados. Para NeXthumans, este antecedente no frena el desarrollo tecnológico; lo vuelve más maduro. Porque la próxima frontera no será solo crear modelos más potentes, sino construir confianza, trazabilidad y acuerdos más justos entre tecnología, conocimiento humano y derechos de autor.