¿Y si la IA no vino a reemplazarnos, sino a hacernos más Humanos?

La inteligencia artificial no vino solo a acelerar tareas: vino a obligarnos a revisar qué parte de nuestro trabajo sigue teniendo verdadero valor humano. En esta columna publicada en Dólar Hoy, Agustina Paz propone salir de la falsa dicotomía entre entusiasmo ciego y miedo al reemplazo para mirar la IA como una oportunidad de amplificación: más capacidad, más escala, más velocidad, pero también más necesidad de criterio, empatía, ética y propósito. Porque cuanto más inteligente se vuelve la tecnología, más importante se vuelve la pregunta por cómo queremos usarla y qué versión de nosotros mismos queremos poner en juego.